Sobre la psoriasis

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria del sistema inmunitario que puede afectar a la piel, a las uñas y a las articulaciones. Es crónica y no contagiosa. La psoriasis afecta a alrededor del 2% de la población mundial y suele aparecer entre los 15 y 35 años, aunque también afecta a niños y a personas mayores. La enfermedad no es hereditaria, pero hay una predisposición genética para padecerla.

El proceso normal de recambio de las células de la capa superficial de la piel es de 28 días y en los pacientes con psoriasis este proceso está acelerado y lleva entre 3 y 4 días.

Los factores infecciosos (bacterianos, virales y hongos), determinados medicamentos, el consumo de alcohol y tabaco, el stress, los climas fríos, el rascado o fricción frecuente, cambios hormonales, pueden ser los disparadores de la enfermedad y/o empeorar el estado del paciente.

Se manifiesta en forma de lesiones cutáneas de tamaño variable, enrojecidas y recubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable.

La psoriasis puede aparecer y desaparecer en los mismos sitios del cuerpo o en otros. Cada individuo afectado tiene su particular psoriasis, y lo que funciona en unos puede que no funciones en otros. Por este motivo, el tratamiento debe ser personalizado para cada paciente, en función del tipo de psoriasis que tenga.

En el Perú no hay cifras exactas, se habla de medio millón a un millón de afectados, siendo cerca del medio millón los casos más graves y el resto los leves. En provincias el número de pacientes no diagnosticados es mayor que en la capital del país, debido a la ausencia de médicos especialistas en el interior del país.

Tipos de Psoriasis

Psoriasis en placas o vulgar

Es la más frecuente y se caracteriza por placas rojas bien delimitadas que pueden medir desde pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro.

Si las placas cubren mucha superficie corporal, se habla de psoriasis generalizada. Por lo general, las placas se localizan en las rodillas, los codos y la zona sacra, aunque pueden aparecer en cualquier otra parte del cuerpo.

Psoriasis en gotas

Se presentan lesiones pequeñas, menores de 2 cm, numerosas y distribuidas de forma irregular por todo el cuerpo, como una salpicadura.

Es más frecuente en niños y jóvenes. Suele aparecer tras una infección por estreptococos (bacterias), generalmente una faringe-amigdalitis.

Responde muy bien al tratamiento tópico y a la fototerapia, incluso puede desaparecer espontáneamente. En algunos casos se transforma en psoriasis en placas.

Psoriasis en las palmas y en las plantas

Esta forma de psoriasis se caracteriza por placas muy secas y puede interferir en el trabajo y en la vida personal, porque la piel suele agrietarse, sangrar y doler.

La afectación plantar incluso puede ocasionar problemas de movilidad. Si no hay otras lesiones típicas de psoriasis en otras partes del cuerpo, puede ser difícil diagnosticarla, ya que se parece mucho a un eccema crónico. El tratamiento de esta forma de psoriasis es complejo.

Psoriasis en cuero cabelludo

Esta afectación es muy frecuente. Se presenta en forma de descamación seca muy adherida sobre una zona roja del cuero cabelludo (caspa gruesa).

A veces, hay sólo una mínima descamación y otras veces escamas blancas gruesas adheridas cubriendo todo el cuero cabelludo. En ocasiones, las lesiones de la psoriasis se extienden hacia la frente, la nuca o detrás de las orejas.

Psoriasis en las uñas

La afectación ungueal es muy variable: algunos pacientes no la tienen, otros tienen pequeños «puntos» en las uñas, parecidas a las marcas de un dedal, algunos tienen engrosamientoy deformación de la uñas, y otros manchas amarillas que corresponden al despegamiento de la uña de su lecho.

Las lesiones ungueales pueden asociarse a cualquier tipo de psoriasis. Además de las molestias para realizar algunos trabajos manuales, la afectación ungular suele preocupar por su visibilidad.

Su diagnóstico es difícil, porque todas las enfermedades de las uñas se parecen mucho, por lo que siempre es aconsejable la valoración de un dermatólogo.

Psoriasis en la cara

La afectación facial es poco frecuente, pero cuando ocurre interfiere mucho en la vida personal y profesional.

La piel de la cara es más delicada y difícil de tratar que otras zonas del cuerpo, así que hay que tener cuidado con la mayoría de los tratamientos tópicos, ya que éstos pueden producir irritación u otros efectos secundarios. Cuando la psoriasis afecta la cara, puede confundirse también con la dermatitis seborreica.

Psoriasis en los pliegues

Este tipo de psoriasis se llama también «psoriasis invertida». Las placas suelen ser más rojas y menos descamativas. Puede afectar cualquier pliegue cutáneo (axilas, ingles, debajo de los pechos, entre las nalgas, etc.).

Es una forma muy incómoda y puede ser dolorosa e invalidante si se producen fisuras en el fondo de los pliegues. Es de difícil tratamiento con los medicamentos tópicos por la irritación que pueden producir y porque los corticosteroides tópicos deben usarse con limitaciones en esta localización.

Psoriasis eritrodérmica

Recibe esta denominación cuando las lesiones afectan casi toda la superficie cutánea. La piel se encuentra muy roja, caliente y se descama de forma abundante. Es una forma grave de psoriasis que suele requerir ingreso hospitalario, pero afortunadamente es muy poco frecuente. Suelen presentar fiebre, escalofríos, y alteraciones hemodinámicas.

Psoriasis pustulosa

La psoriasis pustulosa es una complicación grave y poco habitual, en la que aparecen pústulas estériles (granos de pus no infecciosos) sobre las placas. Hay una forma localizada normalmente en manos y en pies, y otra generalizada. La generalizada, muy poco frecuente, también es grave y suele requerir ingreso hospitalario.

Tratamientos 

Los tratamientos para la psoriasis pueden hacer desaparecer las lesiones u ocasionar una gran mejoría, pero no existe un tratamiento que logre una cura definitiva.

El objetivo del tratamiento es librar la piel de lesiones durante un periodo lo más largo posible, lo que se llama «blanquear, limpiar o aclarar las lesiones».

El tipo de tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad, el estilo de vida de la persona, las enfermedades que tenga, su edad y sus preferencias.

El dermatólogo puede aconsejar medicamentos para aplicar en la piel, es decir, terapéutica tópica. También puede recomendar la exposición a la luz ultravioleta (fototerapia) y, finalmente, para la psoriasis más intensa puede aconsejar medicamentos orales, subcutáneos, intramusculares o intravenosos (tratamientos sistémicos). Todas estas modalidades terapéuticas pueden administrarse solas o combinadas.

Por lo general, si la afectación es leve o moderada, se inicia con un tratamiento tópico. Si los tratamientos tópicos no son efectivos o la gravedad del caso lo requiere, se pasa a la fototerapia o al tratamiento sistémico. El criterio es usar primero los tratamientos con menos efectos secundarios y sólo pasar a otros más agresivos si los primeros fracasan.

Existe un amplio abanico de tratamientos. Aunque todos los tratamientos de la psoriasis son efectivos para mucha gente, ninguno lo es para todo el mundo, ya que la respuesta a cada tratamiento varía de una a otra persona. En ocasiones, la psoriasis se hace resistente a un tratamiento, que deja de ser efectivo, y por lo tanto debe cambiarse por otro. A veces, se dan remisiones espontáneas. Por todo ello, es muy importante la personalización del tratamiento.

¿Qué es la artritis psoriásica?

La artritis psoriásica es una forma de inflamación crónica de las articulaciones que se caracteriza por rojez, hinchazón y dolor de las articulaciones afectas.

La artritis psoriásica afecta fundamentalmente a las articulaciones de los dedos de manos y pies, la columna lumbar y sacra, las muñecas y las rodillas. En algunos casos, si no se trata, puede provocar daños irreversibles en las articulaciones.

Entre el 10 y el 30% de las personas que tienen psoriasis desarrollan artritis, y ésta puede manifestarse en cualquier momento, aunque su aparición es más probable entre los 30 y los 50 años. No se puede saber de antemano quién tendrá artritis psoriásica, ya que no hay análisis de sangre que permita predecirlo.

Sin embargo, se sabe que las personas con psoriasis más graves y con afectación ungueal más importante tienen más probabilidades de padecer artritis.

El reconocimiento, diagnóstico y tratamiento adecuando puede aliviar el dolor, reducir la inflamación y así evitar el compromiso y daños progresivos en las articulaciones. Sin tratamiento, la artritis psoriásica puede causar discapacidad e invalidez.

Fuentewww.aepso.org y www.accionpsoriasis.org